
Primero llegó a las tostadoras. Después, a los frigoríficos. Ahora la tecnología también ha llegado a las piscinas. ¿Hay algún límite a su expansión?
Tiene todo el sentido que las piscinas se suban al carro de la innovación. Son caras de mantener, pueden entrañar riesgos si no se cuidan bien y consumen mucha energía, sobre todo en invierno.
Por eso, cada vez más fabricantes desarrollan dispositivos y funciones que hacen que tener una piscina en casa sea más cómodo, más seguro y más eficiente. A continuación repasamos las principales formas en que la tecnología para piscinas está transformando este espacio del hogar.
Iluminación LED, bonita y adaptable
Las piscinas llevan décadas contando con algún tipo de iluminación. Pero ha sido la llegada de los LED la que ha multiplicado las posibilidades reales.
Ventajas frente a la iluminación tradicional
Los LED consumen mucha menos energía que las bombillas convencionales, lo que ayuda a que la piscina sea más eficiente. Además, se pueden conectar al smartphone y controlar en remoto desde una aplicación.
Estos sistemas permiten además cambiar el color y la intensidad de la luz con gran facilidad. Así, es posible programar auténticos espectáculos lumínicos en el agua sin apenas esfuerzo.
El efecto visual, combinado con el movimiento del agua, aporta un toque de diseño que eleva cualquier piscina muy por encima de lo que se conseguía con la iluminación de toda la vida.
Purificación del agua sin cloro
Durante décadas, el cloro ha sido el método estándar para mantener el agua limpia. Pero tiene un coste: el olor y sabor intensos, además de la necesidad de reponerlo continuamente.
El ozono como alternativa
Hoy varias empresas trabajan en sistemas de purificación libres de cloro. El objetivo es que bañarse resulte una experiencia más agradable, parecida a nadar en agua dulce.
La tecnología más avanzada en este campo es el ozono. Solemos asociarlo con la capa que nos protege de la radiación UV en la atmósfera, pero también resulta muy eficaz para mantener el agua limpia.
De hecho, las piscinas olímpicas llevan años usando ozono para evitar el cloro, que puede afectar al rendimiento de los deportistas. Ahora los fabricantes domésticos combinan el ozono con luz UV para eliminar microorganismos.
Las primeras pruebas indican que esta combinación elimina más del 99,9 % de bacterias y virus presentes en el agua, evitando que proliferen.
Los bañistas no tienen que preocuparse por la radiación UV sobre la piel: basta con colocar una cubierta sobre el agua y activar las luces cuando nadie está en la piscina. Al terminar el ciclo, el agua queda lista para usarse con total seguridad.
Control inteligente de la temperatura
La mayoría de piscinas domésticas incluyen algún sistema de control de temperatura. Normalmente hay que acercarse a un panel, similar a un termostato, cada vez que se quiere hacer un ajuste. Resulta poco práctico.
Algunos fabricantes ya conectan los sistemas de calefacción de la piscina al móvil mediante una app. Así, es posible ajustar la temperatura ideal sin salir de casa y darse un chapuzón cómodo en cuanto el agua alcanza el nivel deseado.
Este tipo de mejoras encajan con la tendencia general hacia el hogar inteligente, donde cada vez más elementos de la vivienda se gestionan desde el móvil.
Filtros más fáciles de limpiar
Los filtros de agua son imprescindibles en cualquier piscina. Sin ellos, los sedimentos se acumulan en el fondo y la experiencia de baño deja de ser agradable.
Por qué la limpieza tradicional es tediosa
Limpiar los filtros no suele ser divertido. Primero hay que acceder a ellos, algo que a veces resulta complicado. Después, toca raspar la suciedad a mano, sobre todo si hay pelos u otros restos enganchados en el material filtrante.
Curiosamente, buena parte de la suciedad que se acumula en el filtro no procede de residuos externos, sino de reacciones que se producen en la propia superficie de la membrana filtrante.
Filtros con propiedades antimicrobianas
Por eso, algunas empresas investigan filtros resistentes a la acumulación de suciedad viscosa, con capacidades antimicrobianas que van más allá de lo que ofrece el cloro tradicional.
Esta tecnología ya se usa en otros productos cotidianos: juguetes infantiles y encimeras de cocina incorporan nanomateriales que combaten la aparición de moho, y ahora ese conocimiento empieza a aplicarse también al mundo de las piscinas.
Una piscina más inteligente y sostenible
Las piscinas avanzan a buen ritmo gracias a un conjunto de tecnologías interesantes. Algunas son digitales, como el control por app; otras se basan simplemente en ciencia de materiales inteligente.
Si estás pensando en instalar una piscina desde cero, conviene tener en cuenta estas novedades desde el principio del proyecto. Puedes consultar nuestra guía completa para montar una piscina en casa para planificar bien cada paso.
En definitiva, la tecnología para piscinas no deja de evolucionar, y cada nueva mejora hace que disfrutar de un buen chapuzón sea más cómodo, más seguro y más eficiente.