
Cuando alguien pregunta qué habitación actualizaría primero en su casa, la mayoría piensa en la cocina o el baño. Sin embargo, hay un espacio que merece más atención de la que recibe.
Ese espacio es el salón. Es el lugar donde entramos al llegar a casa, donde nos relajamos y donde vemos una serie o recibimos a los amigos. Por eso, si quieres actualizar tu salón, este es el sitio por el que empezar.
Pasamos tantas horas en el salón que es lógico querer que se vea bonito y se sienta acogedor. Precisamente por ese uso constante, es también la habitación donde más se nota el desgaste con el paso del tiempo.
La buena noticia es que actualizar tu salón no significa vaciarlo y empezar de cero. Basta con cambiar el sofá por un modelo modular más moderno, sustituir las estanterías tradicionales por baldas flotantes que liberan espacio en el suelo, o aplicar alguno de los cuatro cambios que te explicamos a continuación.
1. Una mano de pintura
Pintar es la forma más económica de cambiar por completo el aspecto de una habitación. Con una mano de pintura puedes renovar el salón cada año sin gastar demasiado.
Elige un color que combine con el resto de la decoración: los tonos neutros aportan luminosidad, mientras que un color más intenso en una sola pared crea un punto focal interesante.
Puedes pintarlo tú mismo en un fin de semana o contratar a un profesional si buscas un acabado impecable. En cualquiera de los dos casos, el resultado transforma el espacio mucho más de lo que cuesta.
Si además quieres ideas para combinar colores, texturas y complementos en las paredes, en nuestra guía de decoración para paredes encontrarás más de una docena de propuestas prácticas.
2. Adiós a la moqueta
La moqueta es una opción tradicional porque aporta calidez al salón, pero cambia radicalmente el aspecto y el mantenimiento del espacio.
Sustituirla por un suelo de madera, laminado o vinílico, y añadir alfombras sueltas en las zonas clave, permite conservar esa sensación acogedora sin renunciar a la limpieza fácil.
El suelo es una de las superficies más castigadas de la casa, así que conviene elegir un material duradero y de bajo mantenimiento. Si finalmente optas por mantener alfombras, revisa estos consejos para mantener tu alfombra limpia y que dure en buen estado más tiempo.
Qué tener en cuenta al cambiar el suelo
Antes de decidir, valora el tránsito diario de la zona, si hay niños o mascotas en casa, y el presupuesto disponible para la instalación.
Un suelo resistente a los arañazos y fácil de limpiar suele compensar una inversión inicial algo mayor.
3. Cuida la iluminación
La iluminación es uno de los elementos que más cambia la sensación de un salón, y a menudo el más olvidado.
Combinar distintos tipos de luz marca la diferencia: una luz de techo para el uso general, lámparas de pie o de mesa para crear ambiente, un foco de lectura en el rincón dedicado a leer y, si te gusta, tiras de luces cálidas para las noches.
Jugar con varias fuentes de luz, en lugar de depender de un único punto central, es lo que da atmósfera y hace que el salón resulte acogedor a cualquier hora del día.
4. Añade los complementos adecuados
Los cuadros y las obras de arte, los cojines del sofá y las alfombras en capas tienen un papel importante en el salón, igual que los sujetalibros decorativos, los cojines de colores o las mesas auxiliares de distintas alturas.
Estos detalles no requieren una gran inversión, pero son los que convierten un salón funcional en un espacio realmente acogedor para estar.
Si te preocupa cometer errores frecuentes al decorar, echa un vistazo a estos errores que deberías evitar en tu salón antes de ponerte manos a la obra.
En resumen
Actualizar tu salón no tiene por qué ser una reforma completa ni un gasto elevado. Con una mano de pintura, un cambio de suelo, una mejor iluminación y algunos complementos bien elegidos, puedes transformar el espacio en el que más tiempo pasas en casa.
Prueba uno de estos cuatro cambios este mismo mes y comprueba cómo cambia la sensación de tu salón sin necesidad de empezar de cero.