
El aislamiento de espuma en spray tiene un coste inicial más alto que las opciones tradicionales, como la lana mineral o el poliestireno. Por eso, muchas personas lo descartan a la hora de aislar una vivienda nueva o reformar una ya existente. Sin embargo, con el tiempo, esta inversión suele recuperarse con creces gracias al ahorro energético que genera.
Por qué el ahorro energético hace que merezca la pena
Los precios de la luz y el gas suben año tras año. Muchas familias evitan usar la calefacción todo lo necesario en invierno por miedo a que la factura se dispare.
Unos sencillos trabajos para proteger la casa del frío y del calor exterior pueden marcar una gran diferencia a largo plazo. Si quieres profundizar en este tema, puedes leer también nuestro artículo sobre cómo reducir facturas de energía muy altas.
Qué es el aislamiento de espuma en spray y cómo funciona
Se trata de un tipo de aislamiento que se aplica mediante pulverización para rellenar huecos grandes o pequeños de la casa, esos puntos por donde el calor se escapa o el aire frío se cuela, sobre todo en invierno.
La espuma utilizada en la construcción está hecha de poliuretano y se aplica en forma líquida. Ese líquido se pulveriza sobre la superficie deseada y se expande de forma rápida hasta ocupar mucho más volumen del inicial. Después se endurece y forma una capa continua y efectiva de aislamiento.
Cuando se instala correctamente, puede usarse con seguridad tanto en viviendas particulares como en edificios comerciales.
Principales beneficios del aislamiento de espuma en spray
Confort térmico todo el año
En invierno ayuda a retener el calor dentro de casa. En verano actúa como barrera frente al calor exterior, manteniendo las estancias más frescas. Si te interesa este aspecto, tenemos una guía con maneras inteligentes de mantener el calor de tu casa en invierno.
Menos alérgenos y polvo
Al sellar mejor los huecos de la vivienda, se reduce la entrada de polvo y polen del exterior. Esto es una buena noticia para las personas alérgicas o con problemas respiratorios.
Reducción del ruido
La espuma también actúa como barrera acústica, amortiguando parte del ruido que llega de la calle o de otras estancias de la casa.
Revalorización de la vivienda
Una casa bien aislada resulta más atractiva en el mercado inmobiliario. Contar con un buen aislamiento térmico es un argumento de peso a la hora de vender o alquilar.
Menor impacto ambiental
Al necesitar menos calefacción y aire acondicionado, se reduce el consumo energético de la vivienda, lo que se traduce en una menor huella ambiental.
Tipos de espuma: celda abierta y celda cerrada
No toda la espuma de poliuretano es igual. La de celda abierta es más ligera y flexible, y suele usarse en interiores como tabiques o techos, ya que permite cierta transpirabilidad.
La de celda cerrada es más densa y rígida. Además de aislar, aporta resistencia estructural y actúa como barrera frente a la humedad, por lo que se emplea en zonas más expuestas, como cubiertas, sótanos o fachadas.
Un instalador especializado es quien debe valorar qué tipo conviene en cada zona de la vivienda, según el uso del espacio y las condiciones de humedad.
Dónde se suele aplicar
El aislamiento de espuma se aplica habitualmente en espacios bajo cubierta, en paredes y debajo de los suelos, para sellar la propiedad frente a los elementos exteriores.
También se utiliza para reforzar o estabilizar la cubierta de edificios antiguos. En estos casos, el coste del aislamiento puede compensar el gasto que supondría tener que retejar toda la propiedad más adelante.
Preguntas frecuentes
¿Se puede aplicar en una casa ya construida?
Sí. Es una de las razones por las que se ha vuelto tan popular en reformas: se puede proyectar en paredes, techos y suelos sin necesidad de obras invasivas.
¿Es seguro para la salud?
Una vez curada y endurecida, la espuma es estable. Lo importante es que la instalación la realice un profesional, siguiendo las indicaciones del fabricante durante la aplicación.
¿Es una buena inversión?
Si se analiza con detenimiento, el coste del aislamiento de espuma resulta razonable frente a los beneficios que aporta a medio y largo plazo. No solo protege tu casa y a tu familia de los elementos y de los alérgenos, sino que también contribuye a cuidar el medio ambiente.
El aislamiento de espuma en spray ha demostrado ser beneficioso también en edificios públicos, como hospitales y oficinas, donde el control térmico y acústico es especialmente importante.
En definitiva, aunque el desembolso inicial sea mayor que con otros materiales, el ahorro energético, el confort y la revalorización de la vivienda convierten al aislamiento de espuma en spray en una inversión que vale la pena a largo plazo.