
¿Te has preguntado alguna vez qué tipos de seguro necesitas realmente en tu vida? Hoy existen pólizas para casi todo, y saber cuáles son imprescindibles puede parecer buscar una aguja en un pajar.
En este artículo repasamos cuatro tipos de seguro que la mayoría de las personas necesitarán, tarde o temprano, a lo largo de su vida.
Seguro de salud: tu primera línea de protección
¿Sabías que, estadísticamente, la mayoría de las familias están a una sola enfermedad grave de la quiebra? Entre 2013 y 2016, alrededor de un tercio de las personas que se declararon en quiebra citaron las facturas médicas como una de las causas principales.
Cuidar tu salud es esencial, así que asegúrate de contar con un seguro médico adecuado. De esta forma tendrás cobertura si en algún momento necesitas una intervención médica.
Si es posible, valora unirte al seguro de salud de tu empresa, o a coberturas grupales a través de asociaciones o colegios profesionales. Si esa opción no existe, siempre puedes contratar un seguro médico privado que se ajuste a tus necesidades y presupuesto.
Seguro del vehículo: circula protegido
Coche
Si conduces habitualmente, tener el seguro de coche adecuado puede jugar a tu favor. Aunque no en todos los países es obligatorio, solo en Estados Unidos se producen más de 6 millones de accidentes de tráfico al año. Un buen seguro puede marcar la diferencia si algún día te ves implicado en uno.
Moto
Lo mismo ocurre si te mueves en moto. ¿Sabías que alrededor del 80% de los accidentes de motocicleta provocan lesiones o incluso la muerte del conductor? Una cobertura adecuada te protege a ti y también cubre la pérdida de tu vehículo si queda dañado sin posibilidad de reparación.
Seguro de vida: piensa en los tuyos
La mayoría de nosotros asegura su móvil o sus aparatos electrónicos porque son caros de reemplazar, pero muy pocos cuentan con un seguro de vida. Y es que este tipo de seguro tiene una particularidad: solo se hace efectivo tras el fallecimiento del asegurado, e incluso entonces puede tener algunas exclusiones.
Una buena póliza de vida no es algo que tú vayas a disfrutar directamente. Es un regalo para las personas que dependen de ti cuando ya no estés.
Puede ayudar a cubrir los pagos de la hipoteca, los gastos funerarios y las deudas o facturas médicas pendientes en caso de fallecimiento. Si quieres dejarlo todo previsto de antemano, te puede interesar también nuestra guía completa para planear un funeral. La cobertura suele empezar con una cuota mensual relativamente baja y va aumentando según el capital que decidas asegurar.
Seguro de discapacidad a largo plazo: protege tus ingresos
Nadie espera lesionarse gravemente en el trabajo y no poder volver a desempeñar la misma actividad. Pero si sucede, ¿cómo afrontarías los gastos? ¿Quién pagaría las facturas?
Un seguro de discapacidad a largo plazo te da tranquilidad si ocurre lo peor y no puedes trabajar como tenías previsto. El coste medio de este tipo de seguro en 2018 rondaba los 2.700 dólares al año, y la mayoría de las pólizas cubren entre el 50% y el 60% de tus ingresos.
Aun así, antes de contratar cualquier protección, revisa bien las limitaciones y exclusiones, y comprueba exactamente qué porcentaje de tu sueldo quedaría cubierto en caso de necesitar un pago.
Cómo elegir la póliza adecuada para cada tipo de seguro
No todas las pólizas son iguales, aunque pertenezcan al mismo tipo de seguro. Antes de firmar nada, conviene comparar bien las opciones disponibles.
Compara coberturas, no solo el precio
La opción más barata no siempre es la más adecuada. Fíjate en qué queda cubierto, qué queda excluido y cuánto tendrías que pagar de tu bolsillo en caso de siniestro.
Revisa la letra pequeña
Las franquicias, los periodos de carencia y las exclusiones pueden cambiar mucho el valor real de una póliza. Dedica unos minutos a leerlas antes de decidir.
Pide asesoramiento si tienes dudas
Un agente o corredor de seguros independiente puede ayudarte a comparar varias compañías y a entender qué tipos de seguro necesitas según tu situación familiar, tu trabajo y tu presupuesto.
Conclusión: elige los tipos de seguro que mejor protejan a tu familia
Conocer los distintos tipos de seguro disponibles es el primer paso para proteger tu salud, tu patrimonio y el bienestar de las personas que dependen de ti.
No necesitas contratarlos todos a la vez: revisa tu situación personal, prioriza los riesgos más importantes y ve completando tu protección poco a poco. Con el tiempo, notarás la diferencia entre estar simplemente cubierto y estar realmente tranquilo.